Actualmente los jóvenes dejan el hogar en donde crecieron a edades más tardías que antes, esto es, de los 27 a 30 años, anteriormente esto pasaba a los 24. La causa principal es el mercado económico a nivel mundial, en el cual es más difícil conseguir un trabajo que te permita ser independiente más rápido.
Un joven adulto pasa por una etapa de duelo cuando se va de su casa porque va a dejar de tener las comodidades del hogar para hacerse cargo de su vida y no depender en absoluto de sus padres.
Te damos algunos consejos para pasar mejor esta transición:
- Ser firme en tus decisiones
Sal de tu casa con la idea de que no vas a regresar y no pensando: «a ver qué pasa».
- Resuelve problemas mínimos
No recurras inmediatamente a mamá o a papá cuando no tengas dinero para el fin de semana o te hayan cortado la luz. Busca antes la manera de resolverlo por tus propios medios.
- Aprende a pedir ayuda
Por el contrario, recurre a tus amigos, familia o incluso a un profesional, si tienes un problema mayor y que se ha salido de control. No te hagas el o la valiente para querer dar la impresión de que puedes solo o sola.
- Cerrar ciclos
Al dar este paso es importante hacer una autoevaluación, de tus relaciones pasadas con tus parejas, amigos, compañeros de trabajo, etc; para ser capaz de saber decir qué quieres y con quienes quieres estar.
- Decidir por tu cuenta
Lo bueno de vivir sola o solo es que no tienes a alguien al lado que te diga qué hacer, así que podrás manejar tu agenda a tu placer, pero debes llevar un control de tu vida y no permitir que esa libertad se convierta en libertinaje.
- Saber negociar
Si te vas a vivir con algún amigo o incluso con tu pareja, debes sentarte a negociar sobre cómo se van a repartir las tareas de la casa. Es necesario definir reglas para que ambos se sientan cómodos/as y no entren en conflicto.
- Etapa de aprendizaje
Tal vez los primeros 3 meses fuera de casa sean de fiesta y llegar tarde a tu nueva casa, pero habrá un momento en que te cansarás de eso y darás prioridad a otras cosas. Es una buena señal de que estás madurando y que tu vida se está ordenando correctamente.
- Medir tus tiempos
Ahora que eres autosuficiente necesitas definir el tiempo que dedicarás a tus deberes en tu casa como la limpieza, cocinar, o lavar la ropa, así como el tiempo que pasarás con tu familia, pareja y amigos.
- Saber manejar tus ingresos
Puedes hacer una lista y dividir el dinero que destinarás cada mes para esto: el pago del alquiler, los servicios, los impuestos, las compras del supermercado, y para tus gastos personales, así a fin de mes no tendrás que pedir prestado o quedar en bancarrota.
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