Importante: todas las sugerencias que te presentamos en este blog son a modo referencial. SIEMPRE TE SUGERIMOS RECIBIR CONSEJO PROFESIONAL.
Guia con el ejemplo. Si quieres guiar con el ejemplo, entonces tu lema debe ser “Haz lo que digo y lo que hago”, de modo que tus hijos sepan que no eres hipócrita cuando les enseñas a diferenciar lo bueno de lo malo. Si quieres que tus hijos se comporten de una manera que satisfaga tus expectativas, entonces primero deben ver el comportamiento positivo en ti. Estas son algunas formas en las que puedes guiar con el ejemplo:
- Por ejemplo, si no quieres que tus hijos fumen o beban en exceso, entonces tampoco debes hacerlo en frente de ellos, o quizás en ningún momento.
- Si quieres que tus hijos te traten con amabilidad y respeto, entonces deben verte haciendo lo mismo con otras personas, desde el mesero en el restaurante local hasta el vendedor telefónico.
- Si quieres que tus hijos no se involucren en peleas, no elijas hacer lo mismo en frente de ellos.
Trata a la madre de tus hijos o a tu pareja con respeto. Si quieres ser un buen ejemplo, entonces debes tratar a la madre de tus hijos con respeto. Si estás casado con ella, debes dejar que vean lo mucho que la amas, la ayudas y disfrutas de su compañía. Si eres cruel con tu propia pareja o con tu esposa, tus hijos verán que está bien ser cruel con otras personas porque papá hace lo mismo.
- Parte de tratar a la madre de tus hijos o a tu pareja con respeto significa compartir el cuidado infantil y los quehaceres de la casa con ella.
- Dejá que tus hijos te vean halagando a su madre o a tu pareja, y dándole el amor y el afecto que se merece.
- No soló debes tratarla con respeto, sino amarla y esforzarte por mantener una relación de amor, diversión y educación. Si ella está feliz, entonces todos lo estarán.
- Si se divorcian, nunca debes decirles a tus hijos nada malo acerca de ella, incluso si no terminaron en los mejores términos. Si les permites ver que tu relación con su madre no es la mejor, se estresarán y se confundirán.
Admite tus errores. No necesitas ser perfecto para ser un buen ejemplo. De hecho, es mejor si no lo eres, porque tus hijos verán que nadie es perfecto y que todos cometemos errores. Si te has equivocado en algo, como al olvidarte de recoger a tu hijo de la escuela a la hora indicada o al perder los estribos, debés disculparte y reconocer tu error.
- Si puedes tragarte tu orgullo enfrente de tus hijos, entonces verán que está bien admitir cuando han hecho algo mal.
- Admitir que has cometido un error desarrolla más carácter que “hacer lo correcto” todo el tiempo.
Ganate el respeto de tu hijo. El respeto se gana, no se da y debes hacer lo posible para que tus hijos te respeten como padre. Si no estás a su lado mucho tiempo, le gritas a su madre o sólo de vez en cuando estás de humor para disciplinarlos, entonces no te respetarán sólo porque seas su padre. Debes comportarte de una manera que sea admirable, honesta y consistente para que tus hijos vean que eres un padre modelo y una persona digna de admiración.
- Tus hijos no deben adorarte y pensar que eres perfecto, deben ver sólo un ser humano y querer hacer las cosas bien por sí mismos.
Llena a tus hijos de amor y afecto. Si bien podrías pensar que ser un buen ejemplo significa ser un poco distante y hacer siempre lo correcto, en realidad significa conectarte lo suficiente para darles besos y abrazos a tus hijos, y además hacerles saber lo mucho que significan para ti. No dejes que pase un día sin que les digas “Los amo” dándoles afecto físico y haciéndoles saber lo mucho que significan para ti.
- Tus hijos desean recibir amor y afecto tuyo, sin importar la edad que tengan.
- Halaga a tus hijos y déjales saber que tu vida no sería la misma sin ellos.
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